Mara se durmió el sábado 24 de mayo de 2008, y en ese momento estaba acompañada por muchos de los que intentaron hacer su vida mejor desde aquel mes de octubre que llegó a nosotros:
La gente verde de la clínica veterinaria Ícaro, que una vez y otra intentaron buscar una solución a los mil y un problemas que iban surgiendo, improvisando sobre la marcha porque cuando creias haber tapado una gotera se iniciaba otra...
La gente de Adoptastur, porque aunque Mara estaba con nosotros, era un poco de todos los de la asociación; todos vivieron su llegada, disfrutaron de su momento de esplendor y sufrieron su dolorosa caída, hasta que ya no era más que una pobre sombra de lo que había sido.
Y por supuesto los "alfas", no sus dueños, solo aquellos que mandan en la manada, aquellos que no entienden muchas cosas pero que son requeridos a cabezazos para dar mimos a los locos cuadrúpedos... y comida, claro.
Y mucha más gente que faltaba, pero que no pudo estar.
Ahora Mara descansa en lo que fue su hogar, muy cerca del lugar donde pasaba el tiempo tumbada al sol. Ya no se irá nunca de SuLugar.
A todos nos ha dejado un hueco que no cerrará, pero por lo menos tenemos el consuelo de que aún está con nosotros, y seguirá estando, allí, a la sombra del pino grande que marca la altura máxima de la finca.
Pero la vida sigue, y quizá este blog que Mara empezó no deba morir con ella, quizá sea una buena manera de mantener viva a Mara a través de la idea que ella canalizó.
Al medio macho no le llamó dios por el camino de la literatura, pero si que veo a la hembra joven dispuesta a recoger el testigo de la vieji.
Hasta es posible que lo hayan pactado así entre ellas antes de irse, quien sabe.
Los humanos no entendemos muchas cosas...
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1 comentario:
Que bonito. Me alegra que sus ultimos días hayan sido felices pero relatos así me hacen llorar. Es impresionante lo que hacéis por ellos. Animo y seguir como hasta ahora. Besos desde Gijon.
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