Voy entendiendo.
Otro y Otra son los alfas, la manada los asume como tales, con ellos presentes todos saben cuál es su lugar.
El semejante macho manda sobre las hembras, son menores, pero yo no lo soy. No tengo interés en hacerme la primera entre los semejantes pero tampoco voy a permitir que el medio macho se pase un pelo.
De todas formas no ha sido necesario mucho esfuerzo, él lo ha entendido pronto.
Otro-alfa y Otra-alfa me miran y dicen Mara, yo levanto la cabeza y les miro, ellos me acarician, me gusta esta secuencia.
Empiezo a distinguir otros sonidos, poco a poco voy asociándolos con cosas que hago, entenderse con los Otros es sencillo.
Cuando los Otros no están todo cambia, el semejante macho no tiene mucho interés, es muy básico y es sencillo entenderse con el; las hembras son más complicadas, son jóvenes e impulsivas.
La pierna sigue doliendo y me agota caminar con ella encogida, puedo hacer poco recorrido, pero comer me está dando una fuerza que ya no recordaba.
Cuando los Otros vuelven todos nos alegramos, sabemos que hay caricias y comida, salto como puedo para hacerme notar entre todos, quiero mi ración de cariño.
Otro-alfa sigue pinchándome, la verdad es que es nada comparado con el dolor de la pierna y el cansacio.
Luz y oscuridad se suceden varias veces, no siento hambre, no tengo frío y no estoy sola, no tengo que preocuparme más que de mi misma.
¿Es esto ser feliz? intentaré recordar.
Otro y Otra son los alfas, la manada los asume como tales, con ellos presentes todos saben cuál es su lugar.
El semejante macho manda sobre las hembras, son menores, pero yo no lo soy. No tengo interés en hacerme la primera entre los semejantes pero tampoco voy a permitir que el medio macho se pase un pelo.
De todas formas no ha sido necesario mucho esfuerzo, él lo ha entendido pronto.
Otro-alfa y Otra-alfa me miran y dicen Mara, yo levanto la cabeza y les miro, ellos me acarician, me gusta esta secuencia.
Empiezo a distinguir otros sonidos, poco a poco voy asociándolos con cosas que hago, entenderse con los Otros es sencillo.
Cuando los Otros no están todo cambia, el semejante macho no tiene mucho interés, es muy básico y es sencillo entenderse con el; las hembras son más complicadas, son jóvenes e impulsivas.La pierna sigue doliendo y me agota caminar con ella encogida, puedo hacer poco recorrido, pero comer me está dando una fuerza que ya no recordaba.
Cuando los Otros vuelven todos nos alegramos, sabemos que hay caricias y comida, salto como puedo para hacerme notar entre todos, quiero mi ración de cariño.
Otro-alfa sigue pinchándome, la verdad es que es nada comparado con el dolor de la pierna y el cansacio.
Luz y oscuridad se suceden varias veces, no siento hambre, no tengo frío y no estoy sola, no tengo que preocuparme más que de mi misma.
¿Es esto ser feliz? intentaré recordar.
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