jueves, 7 de febrero de 2008

La vida en MiLugar



No recuerdo haber formado parte nunca de nada.

Es una sensación agradable, depender de Otros.

Para variar.

La fuerza vuelve, poco a poco, pierna va poco a poco estirándose y mis uñas rascan a veces el suelo. El dolor es fuerte pero me parece menos que antes.

Otros-alfa siempre se alegran de vernos, hay días que pasan más tiempo con nosotros y días que menos, pero siempre es algo.

La vida en MiLugar es tranquila, el muro que nos impide salir no me molesta, al medio macho y a mi no nos interesa lo que pueda haber fuera.

El no se si lo sabe pero yo si, fuera hay que buscar la comida, y a veces no la encuentras; fuera hay que buscar refugio para el frío pero aún así a veces lo pasas muy mal, fuera hay otros que son amenazas y sabes que es mejor huir que enfrentarte a ellos, fuera hay semejantes que no pasan de largo o que te recuerdan que no tienes Lugar.

MiLugar es mi refugio.

Las otras hembras a veces me piden juego, pero no puedo responderles, no puedo.

Si no doliera tanto la espalda...

A veces Otros-alfa piden cosas al macho y a la hembra negra, se sientan, se echan, los llaman, y luego los acarician, a mi nunca me piden nada, solo me llaman.

Mejor... creo que Otros-alfa son lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo y cuando no se fijan sufiente que estoy a su lado y no me acarician, a veces, tengo que recordarles que soy Mara golpeándoles con mi cabeza en sus piernas... siempre funciona.

Por que no se si os lo había contado, me llamo Mara.

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