jueves, 7 de febrero de 2008

Hoy me ha pasado algo muy extraño...



Quisiera comenzar presentándome, pero creo que no tengo nombre, quizá porque tampoco lo he necesitado hasta ahora.

Hoy es 15 de octubre de 2007, es un día como cualquier otro, que se reduce a hacer lo posible para llegar a mañana.

Mi pequeño parece que está bien y eso tendrá que bastar, no puedo hacer más de lo que hago.

La pierna duele y siento mucha debilidad, hace muchas horas que no comemos nada y el pequeño necesita algo sólido, ya es lo suficientemente mayor para no depender del alimento que mi cuerpo le proporciona. Eso es un problema añadido, tengo que buscar para dos.

Hoy alguien se me ha acercado y me ha tocado el cuello, ha puesto cara de decepción y me ha dado comida, que he devorado; cuando estás como yo tienes que comer como si no hubiera mañana, porque es muy posible que no lo haya.

Otra gente ha cogido al pequeño y se lo ha llevado, siento alivio, ya no depende de mi. Solo espero que esté bien , pero el pensamiento no me dura mucho, tengo que concentrarme en mi misma.

El que me tocó el cuello me ha llevado con el, me parece buena idea, parece que tiene comida y no es una amenaza, por primera vez desde que recuerdo puedo pasar la noche con la barriga llena y en un sitio caliente.

Tocacuellos me mira y dice Anver, no se qué querrá decir, supongo que si es importante me enteraré antes o después.

Ya no recuerdo a mi pequeño.

Duermo tranquila.




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